Grupo Arrigoni.

La seguridad, símbolo de progreso en nuestro conglomerado

Nuestro compromiso social con el futuro trabajador

El constante desarrollo y vigilancia de las políticas de seguridad en las empresas del Grupo Arrigoni constituye el sello de la visión de progreso del conglomerado; porque no se puede proyectar expansión y crecimiento, sin un especial cuidado en la seguridad de los trabajadores.

Ser capaz de llevar a cabo una política de cero accidentes es un logro importante para cualquier empresa, en especial para aquellas del ámbito metalúrgico, donde la posibilidad de un accidente es mayor que en otros rubros, dado el uso de máquinas de alta complejidad y las grandes estructuras que se fabrican.

La política de seguridad de nuestro holding está presente a lo largo de toda la cadena de valor de la red de servicios, y se centra principalmente en dos importantes y exigentes frentes en donde la seguridad es esencial: la producción al interior de las plantas y las actividades en terreno, tales como la construcción y montaje.

Con este objetivo en mente, el área industrial del Grupo Arrigoni ha logrado una baja sostenida en la tasa de accidentabilidad. Arrigoni Metalúrgica: nueve meses sin accidentes con bajas (licencias médicas) y Proindar: cinco meses. ¿Cuáles han sido las acciones detrás de estos resultados?

Desde el 2013 está en marcha el programa Cero Accidentes, el cual se sustenta en cuatro innovadoras iniciativas. La primera es Liderazgo visible en seguridad y medioambiente. Su objetivo es que jefes y gerentes visiten la planta —una o dos veces al mes según un cronograma preestablecido— para hablar de seguridad y medioambiente con los operarios. Su labor es en particular felicitar a quienes están haciendo bien su trabajo, llamar la atención a los que lo requieran, solicitar información, revisar que todo esté en orden y supervisar aspectos medioambientales. “Esta medida ha sido muy importante para generar vínculos más personales entre el personal y las jefaturas, lo que redunda en un impacto real en los trabajadores”, explica Rodrigo Rojas, Jefe de HSEC de Arrigoni Metalúrgica S.A.

La segunda son los monitores de seguridad, llamados cascos verdes. Ellos son los encargados de capacitar a las nuevas contrataciones. Quien ingresa a la empresa recibe una inducción previa en temas de seguridad, un entrenamiento que incluye un plan de seguimiento, donde se monitorea cómo va el proceso de aprendizaje de la persona, además de darle a conocer desde un inicio las reglas de seguridad. Esta función la cumple un par, un compañero que lo guiará en el proceso. Esto es algo que solo las empresas más preocupadas de la seguridad de sus trabajadores han implementado y en el mundo de la metalurgia o metalmecánica es muy escaso, convirtiendo a este grupo en un líder del área.

Otra medida, asegura Rodrigo Rojas, ha sido el fortalecimiento de los comités paritarios y los monitores de seguridad, fomentando la participación de los trabajadores, implementando un plan de capacitación y manteniendo un dialogo constante en torno a los desafíos.

La última iniciativa es propia y constituye una especie de valor agregado del trabajo en temas de seguridad. Se trata de los Talleres de reforzamiento HSEC, instancia de capacitación a la cual asistente todas las personas (desde operarios hasta gerentes) que estén más débiles en un tema o que hayan sufrido algún tipo de accidente. Asistir a por lo menos dos sesiones es obligatorio y en ellas participan el jefe de planta, el supervisor y, en algunas ocasiones, el subgerente de operaciones, para hablar de seguridad. La idea es que la vez que la persona vaya al Taller de Reforzamiento HSEC, sea la última, que no haya necesidad de regresar “a clases” otra vez.

Otro tema importante a destacar en el ámbito de la seguridad en las empresas del conglomerado, es la creación del Comité de Sponsor. En él participan personas que poseen roles clave en la organización, como gerentes, subgerentes y algunas jefaturas, donde cada uno es dueño de un estándar y tiene la capacidad de destinar recursos al cumplimiento de dicho estándar.

Gracias a estas iniciativas ha sido posible tener resultados excelentes que por sí mismos constituyen el mejor incentivo para seguir caminando por la misma senda.