Grupo Arrigoni.

Nuestro compromiso social con el futuro trabajador

Nuestro compromiso social con el futuro trabajador

En el área industrial del Grupo Arrigoni, compuesta mayoritariamente por Arrigoni Metalúrgica S.A. y Proindar, nos hemos planteado como desafío atraer, seleccionar y retener a colaboradores especializados y entrenados, comprometiéndolos con la visión, misión y objetivos organizacionales de las empresas del conglomerado.

Para ello nos hemos propuesto generar iniciativas que permitan enfrentar el mercado laboral, a través del compromiso con la formación y desarrollo de jóvenes estudiantes de liceos industriales y fundaciones a través del primer Consejo Estratégico de Atracción y Selección.

El proyecto iniciado este 2014 tiene como objetivo generar lazos, fidelizar y apoyar socialmente a estudiantes en formación desde el punto de vista académico, con la misión de prepararlos para el mundo laboral de la manera más real posible.

Este consejo se basa en una relación estratégica tripartita, entre Liceo/Fundación – estudiante y nuestras empresas, formalizando la relación mediante la firma de un convenio, donde las partes se comprometen a trabajar día a día para conseguir el objetivo de dotar de la mejor formación a estos futuros trabajadores.

El primer paso fue convocar a los liceos Vicente Pérez Rosales y Agustín Edwards Ross (ambos pertenecientes a la Corporación Educacional de la Sofofa), al Liceo Chileno Alemán (de la Corporación de Educación de Asimet), Liceo Industrial de Puente Alto (municipal) más las Fundaciones Cades y Cristo Vive, para presentarles al Grupo Arrigoni, las empresas que lo conforman, sus valores y los proyectos a futuro. “El objetivo es que tuvieran una idea más concreta de lo que se ofrecería a los estudiantes para generar una alianza y cercanía, trabajar en conjunto y fidelizar a estos alumnos que están saliendo de su proceso de formación”, explica Trinidad Voigt, Sub Gerente de Recursos Humanos de Arrigoni Metalúrgica y gestora del proyecto también para Proindar. Lo siguiente fue generar un plan de trabajo anual, qué se le exigiría a cada establecimiento y, finalmente, ofrecer un puesto de trabajo a los egresados.

“Lo que busca este proyecto es aportar, no solamente ofreciendo una práctica, sino generando un plan de visitas a nuestras empresas. De forma complementaria, conocer nosotros las instalaciones de los estudiantes, crear programas para distintos cursos, especialmente desde 1° medio, para que los alumnos se interioricen desde sus primeros años de formación con las especialidades a las que pueden optar”, agrega.

También es importante la presencia visual en los colegios, contar por ejemplo con paneles con publicaciones de las vacantes disponibles, comunicar periodo y selección de prácticas, presencia en la agenda de la página web de los establecimientos educacionales y también en las empresas del grupo, además de participación en actividades como la ceremonia de titulación. Todas estas medidas buscan fortalecer la alianza.

Otra parte del plan es una intervención más activa en las prácticas laborales, con programas formales, pautas de seguimiento, feedback e informes de término que permitan conocer la evaluación final del estudiante (algo que no ocurre actualmente en las empresas). “Después están las prácticas duales, que consisten en estar dos días en la empresa y tres en el liceo. Algo que ya está haciendo la Sofofa en todos sus liceos, por lo tanto, las empresas tenemos que adaptarnos y ver la forma de llevar esto a cabo. Empezamos este año, definiendo el plan de la práctica dual, elegir a los monitores y a los tutores y capacitarlos, de modo que el próximo año podamos ofrecer a los colegios la práctica dual” asegura Trinidad Voigt.

El programa también se ha fijado una nueva meta: la participación en la mejora continua de las mallas curriculares de los liceos. Si bien las mallas las da el Ministerio de Educación y no se pueden alterar, sí es posible aconsejar, a través de los consejos de cursos o en cursos fuera de jornada, para formar a los estudiantes en lo que hoy está necesitando el mercado.

El resultado que se pretende, y que se podrá evaluar no antes de dos años, es ser un referente de fuente laboral para todos estos alumnos, para que cuando salgan opten por el área metalúrgica, opten por Arrigoni Metalúrgica y Proindar. “Aún hay cosas que se están afinando porque requieren de tiempo, de compromisos internos, es un esfuerzo del liceo, de la empresa y del estudiante. Es una inversión de largo plazo, pero que permitirá una mayor fidelización del futuro trabajador. En todo caso, ya hay buenas noticias, si antes era la empresa la que estaba buscando alumnos en práctica, ahora son los encargados de los liceos y fundaciones quienes llaman para pedir vacantes y, por supuesto, se les brinda”, concluye Trinidad Voigt.